Diseñamos y validamos sellos mecánicos, tapas a presión y juntas de estanqueidad para el resguardo de herramientas de precisión y polímeros técnicos. Ensayos de tracción y fatiga elástica incluidos.
Solicitar información técnicaIngenieros de planta y laboratorios de materiales confían en nuestros cierres herméticos para proteger sus insumos críticos.
“Trabajamos con sus juntas perimetrales para nuestros contenedores de polvo cerámico. Superaron las pruebas de fatiga sin pérdida de estanqueidad.”
Ing. Mariana Lozano
Jefa de Laboratorio, Polymec
“El tapón roscado con membrana nos permitió alcanzar la certificación IP67 en nuestros equipos de medición de precisión.”
Carlos Múnera
Director Técnico, SealTech
“Utilizamos el sello de alta densidad en nuestros envases de elastómero. Más de 40.000 ciclos y sigue sellando perfectamente.”
Dra. Ana Rivas
I+D Materiales, Inyecnor
No fabricamos envases domésticos. Diseñamos cierres herméticos para proteger herramientas de precisión e insumos secos industriales, con respaldo de ensayos de tracción y fatiga elástica.
Seleccionamos polímeros elásticos de grado técnico y los sometemos a ensayos de tracción controlados. Cada lote se evalúa con criterios de fatiga elástica, no con catálogos de stock.
Nuestros cierres a presión y tapas roscadas superan pruebas de fatiga que replican años de uso en taller. Publicamos resultados de retención de sellado y resistencia al desgarro.
No vendemos recipientes de cocina. Diseñamos soluciones de estanqueidad para polvos, componentes electrónicos y herramientas sensibles, con especificaciones técnicas verificables.
Confían en nuestros sellos empresas de inyección de polímeros y talleres de precisión en toda la región
Cada solución de sellado se valida mediante ensayos de tracción y fatiga elástica, garantizando un desempeño predecible en entornos industriales exigentes.
Los polímeros elásticos de grado técnico alcanzan una resistencia a la tracción de hasta 45 MPa, lo que permite que los cierres soporten cargas repetidas sin deformación permanente.
Más de 50.000 ciclos de apertura y cierre sin pérdida significativa de estanqueidad. Cada lote se somete a pruebas de fatiga para asegurar una retención del 95% de la fuerza de sellado.
Las juntas perimetrales de elastómero termoplástico proporcionan una barrera contra polvo y humedad, incluso bajo vibración o cambios bruscos de temperatura hasta 120°C.
Formulaciones resistentes a aceites, disolventes y productos químicos industriales. Los ensayos de inmersión confirman que no hay hinchamiento ni degradación tras 72 horas de exposición.
Los tapones roscados con membrana de sellado permiten un torque controlado, garantizando un cierre reproducible en cada uso sin dañar la junta ni el contenedor.
Geometrías de tapa a presión y junta integrada que minimizan el rechazo en moldeo por inyección, reduciendo el tiempo de ciclo y el desperdicio de material.
Realizamos ensayos de tracción uniaxial y fatiga elástica cíclica para determinar la resistencia al desgarro, elongación a la rotura y vida útil del material bajo cargas repetitivas. Estos datos son críticos para validar el diseño de juntas y tapas a presión en entornos industriales.
Un sello mecánico es un dispositivo que mantiene la estanqueidad entre superficies en movimiento relativo, mientras que una junta de estanqueidad es un elemento estático que sella la unión entre dos componentes fijos. En nuestros diseños, ambos se integran según los requisitos de presión, temperatura y ciclo de apertura.
Sí, diseñamos tapas a presión y tapones roscados con membranas de sellado específicas para polvos secos y granulados. El proceso de inyección de polímeros permite ajustar la dureza del material y la geometría de la junta para garantizar un cierre repetible y libre de fugas.
Nuestros sistemas de cierre están diseñados para cumplir con grados de protección IP67 e IP68, dependiendo de la configuración del sello y el material base. Esto los hace aptos para entornos con polvo fino, humedad o inmersión temporal.
Sí, evaluamos las condiciones de uso —temperatura, exposición química, carga mecánica y frecuencia de apertura— para recomendar el elastómero termoplástico o polímero reforzado más adecuado. El proceso incluye la revisión de ensayos previos y la simulación de fatiga.